Y un día comenzó…

March 10, 2008  

Cuando empezó la movida de los blogs pensaba que si bien era una nueva vía de comunicación para cualquier persona, no iba a tener la repercusión ni la variedad que fue teniendo con el tiempo. Fue una gran equivocación de mi parte y lo reconozco. La lista es muy larga y podría ocupar mucho espacio en describir los distintos tipos que hoy existen. Pero esa no es mi intención.

Lo que yo pretendo, en cambio, es aportar distintas herramientas para la interpretación de acontecimientos que ocurren en nuestra vida diaria y que muchas veces nadie tiene la oportunidad de conocer.

Aunque a veces parezca que no, siempre se pueden descubrir nuevos elementos de temas conocidos y graves, además de extraer recursos para pensar en aquellos que, a simple vista, pueden parecer superficiales. No sé si será por falta de esfuerzo por encontrarlos o un deseo intencional para no hacerlo. Pero lo importante es que es posible profundizar en ellos para que nada, absolutamente nada, quede en el tintero. Ese va a ser el primer objetivo a cumplir en Tanto por decir, el cual llevó su tiempo de ideación y preparación pero que aquí está, listo para ser conocido por todos ustedes.