Esta es una fecha que indica el camino hacia la indepencia respecto del gobierno español. Hoy, 198 años después, se celebra en principio de la liberación con un pedido de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para reconstruir el país, hoy inmerso en una crisis social que nadie puede ocultar

En el acto realizado en Salta, la Jefa de Estado habló de la necesidad de estar unidos como nación para seguir creciendo y afirmó que por delante de cualquier sector está la patria. Además, y como acostumbra hacer en cada uno de sus mensajes públicos, destacó el crecimiento que tuvo el país desde hace unos años.

En Rosario, por otro lado, los dirigentes del campo lograron convocar a 300.000 personas aproximadamente y allí no faltaron las críticas hacia la política agropecuaria del gobierno actual. Alfredo De Angeli, el dirigente en Gualeguaychú fue el primero en hablar y uno de los más aclamados por un público que se identifica con su lucha. También hablaron otros dirigentes como Luciano Miguens, Eduardo Buzzi y Mario Llambías. Todos ellos, aunque con distintas palabras, destacaron la falta de política conciliadora del gobierno al no llegar a ninguna conclusión concreta en las tantas reuniones que llevan desde el levantamiento del paro el 2 de abril.

Ninguno teme en involucrar a la patria entera a la hora de hablar. Pero en lugar de unidad, parece que Argentina está cada vez más cerca de la división y de la falta de concordancia entre lo que hace el gobierno y lo que pide la gente. Con la caída de 20 puntos en la imagen pública positiva de la Presidenta ¿No descubrió que debe dejar los intentos fallidos de discursos conciliadores y comenzar a tomar decisiones concretas para terminar con este conflicto?

En esta situación social y con la falta de un gobierno para la ciudadanía, el festejo por la liberación de los españoles se contradice con la democracia fallida que están comenzando a vivir los argentinos.